Si bien los concursantes tienen altibajos y las fallas normales como aficionados que son, el jurado del reality a veces se luce con unas perlas y contradicciones que pueden crear hábitos no favorables a los concursantes.Una de ellas es una que se repite constantemente "Desafinaste, pero me gustó", que es como decir que la comida estuvo salada o desaliñada pero estaba buena. El mensaje subliminal que puede estar alimentando la mente de algunos concursantes conformistas es que no importa no ser preciso en las notas sino el "te ves bien", "tienes un look millenium". Consejo que seguramente maneja la industria de la música actual: "una buena cara y cuerpo basta , pues el resto lo hace el sintetizador en el estudio de grabación y para algo existe el play back". Conceptos que de vez en cuando sufren un remezón cuando aparecen fenómenos como Susan Boyle o Lin Yu Chun.
El otro ha salido a la luz solamente un par de veces pero es bastante interesante y se refiere a la cuestión del estilo personal: "Me pareció estar escuchando al mismísimo salserín, estuvo excelente". La pregunta es ¿dónde queda el estilo propio? Con esas expresiones están premiando la imitación en detrimento de nuevos estilos y voces que puedan alimentar con otras propuestas un género músical.
Imaginense al jurado calificando la interpretación de Juan Fernando Velasco cantando un pasillo quien prescinde del estilo lastimero y lleno de vibratos típico de este género musical.
O por ejemplo, juzgando esta intepretación del gran Caetano Veloso de "Billie Jean" de Michael Jackson
O al mismismo Raphael cantando con la orquesta de Wilfrido Vargas su versión de "El negro"
Con el criterio que manejan, mandarían a duelo a estos dos monstruos de la canción por cantar un género con su estilo propio y aplaudirían a rabiar a los imitadores de Michael Jackson y Wilfrido Vargas.

